ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY

“Cuando yo era niño, las luces del árbol de Navidad, la música de la misa de medianoche, la dulzura de las sonrisas, daban su resplandor a mi regalo de Navidad.
–Los hombres de tu tierra –dijo el principito– cultivan cinco mil rosas en un jardín y no encuentran lo que buscan.
–No lo encuentran nunca –le respondí. –Y sin embargo, lo que buscan podrían encontrarlo en una sola rosa o en un poco de agua…
–Sin duda, respondí. Y el principito añadió:
–Pero los ojos son ciegos. Hay que buscar con el corazón”.
Antonie de Saint-Exupéry, El principito