Es inútil darle vueltas: la misión de la Iglesia, más allá de las diferencias de culturas y de tiempos, es siempre la misma

 

Es inútil darle vueltas: la misión de la Iglesia, más allá de las diferencias de culturas y de tiempos, es siempre la misma

 

Muchas veces podemos leer esta afirmación: “Siempre fuimos amigos y nadie va a poder destruir nuestra amistad”.