Escritos de Emilio Grasso

 

El nacimiento de Jesús es un misterio que atañe a cada cristiano que, junto con María, ha recibido una palabra que no puede seguir siendo solo palabra, sino que debe llegar a ser carne y sangre, hecho concreto, algo que se pueda tocar y ver. La Palabra siempre construye algo.

 

Cada mes de diciembre e inicio del nuevo año comienza el tiempo de los cuentos edulcorados para niños que no crecen, y para quienes reducen la Navidad al día en que se gasta y se consume lo máximo posible, uniendo estas satisfacciones carnales con algunas limitadas obras generosas, que nos hacen sentir más buenos, y nos permiten así poder saciar nuestros deseos sin inquietantes remordimientos de conciencia.

 

La promesa es la intención, manifestada de modo libre y espontáneo por un sujeto, de obligarse a cumplir una acción en el futuro.

 

Existe una expresión muy hermosa y cargada de amor, introducida en el lenguaje eclesial y que ha constituido o constituye el compromiso cotidiano, a veces también hasta la muerte, de muchos y auténticos seguidores del Señor.

 

Recuerdo de un gran europeísta, en el centenario de su nacimiento

 

Uno de los principios básicos de la pastoral en la ciudad de Ypacaraí (Paraguay) es el de una sana laicidad.

 

El cierre del artículo “Levántate y ve donde tu corazón te lleve”, con la cita de una conocida expresión de Susanna Tamaro, podría inducir a un lector desprevenido a pensar en una simpatía sentimentaloide-espiritualista mía que se debe adscribir a una cierta inclinación hacia la New Age.

 

En la Audiencia general del 19 de diciembre de 2007, el Papa Bendito XVI ofrecía esta reflexión: “La fe en la Palabra que creó el mundo, en Aquel que vino como un Niño, esta fe y su gran esperanza, por desgracia, hoy parecen alejadas de la realidad de la vida de cada día, pública o privada. Parece que esta verdad es demasiado grande.

 

El 17 de octubre de 2018 doña Pablina Álvarez de Amarilla se ha despedido de nosotros y de todas las personas que la querían, para ir hacia la Patria eterna.