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El sacramento de la Confirmación en Ypacaraí en el tiempo del COVID-19

Primera parte

 

Miguel: Comprendí que debemos ser personas humildes y caritativas, y por muy mal que se vea nuestra situación personal, siempre habrá personas que están peor que nosotros. No debemos ser ni tacaños ni egoístas porque, tarde o temprano, perderemos todo aquello a lo que estamos tan apegados. Debemos dejar de apegarnos a las cosas de este mundo que pasan, y sabernos entregar a lo que no muere.

Araceli: Para mí, es muy importante cultivar valores que nos hacen mejores, personas que no se dejan influenciar por cosas que no sirven. Jesús nos da la oportunidad de cambiar nuestro ser y nuestro corazón; depende de nosotros abrirnos a Él y dejar que nos ayude a cambiar. Debemos crecer y madurar a través de las experiencias; ser capaces de razonar y distinguir el bien del mal; ser responsables de nuestros actos y no culpar a los demás. Tenemos que esforzarnos para que nuestra palabra concuerde con nuestro actuar, y seamos capaces de hablar con “verdad”.

Elías: En la vida del hombre hay siempre problemas y dificultades que lo hacen sufrir, pero debemos recordar que el camino de la cruz es el que nos acerca a Jesús. Para mí, fue importante comprender, en este itinerario de formación, que el hombre puede sacar, de cada situación adversa, una lección y, por mucho que podamos caer, debemos aprender y levantarnos con más fuerza que antes. Es verdad que, a veces, parece demasiado, pero no por eso debemos rendirnos. Sabemos que Jesús nos sostiene y que debemos salir de nosotros mismos para buscar nuestra vida. Si nos quedamos cerrados, no encontramos nada, y, por tanto, tenemos que abrir el corazón y vivir la vida.

Pamela: Para mí, tenemos que aprender a donar nuestra propia existencia, así como lo hizo Jesús. Lo hizo por amor, porque la verdadera vida exige sacrificio, renuncia, lucha, ante todo, en nuestro corazón. A veces, la voluntad de Dios es dura, pero sabemos también que, si no logramos superar con fuerza los momentos oscuros, no podremos llegar a la verdadera alegría. Como Jesús, una persona no puede resucitar si no pasa primero por la cruz.

Fabrizio: Se me grabó muy claramente en el corazón que la belleza de la vida está en establecer relaciones con los demás y no en cerrarse en sí mismos, y que la felicidad no se encuentra en permanecer apegados a tantas cosas, que tarde o temprano perderemos. Debemos ser solidarios y no estar pensando solo en nosotros mismos; tenemos que saber ayudar y compartir. Y no basta con hacer gestos de caridad, porque debemos tener también el coraje de hablar, de defender a los más débiles. Todo esto podemos hacerlo solo si el corazón cambia, si nos encontramos con Jesús y, como siempre nos dice Emilio, si sabemos arrodillarnos solo ante Él, en lugar de arrodillarnos ante tantos ídolos que el mundo nos ofrece.

Flor: La fe es el motor de nuestra vida: nos mantiene íntegros como personas, porque nos guía a seguir la palabra del Señor y a actuar en relación con ella. En estos tiempos difíciles, la fe nos ayuda a seguir adelante. Recibimos mucho y no nos damos cuenta de que lo tenemos todo para ser felices. Para mí, es esencial aprender a valorar lo que Dios nos ofrece.

Hellem: Aprendí que responsabilidad significa hacerse cargo de las propias acciones y no esperar que alguien más lo haga en lugar de nosotros; esto significa también ser libres. A través de la Confirmación tenemos también una responsabilidad con relación a la Iglesia y asumimos un compromiso con Dios, que debemos cumplir en cada momento de nuestra vida.

Sebastián: Quiero agradecer, por todo el esfuerzo y la dedicación, a quien permitió que yo y mi prima Fiorella pudiéramos recibir la Confirmación de esta manera. A mí me parece importante subrayar, para nosotros los Confirmandos, que la Iglesia no es solo nuestra madre, sino también nuestra hija, y debemos ayudarla: todos estamos llamados a dar algo de nosotros mismos para que la Iglesia pueda vivir entre nosotros. Si no respondemos a la llamada de la Iglesia, también nuestra fe acaba por morir.

Patricia: Para mí, es importante tener armonía en nuestras vidas de católicos. Al igual que Pedro, cuando dijo quién era realmente Jesús revelándolo delante de todos, si todos dijéramos, públicamente, la verdad sobre Jesús, también nosotros podríamos ser las piedras de las que Dios se sirve para construir a su Iglesia.

Ihara: Los contenidos enviados, durante este tiempo de preparación virtual para la Confirmación, y tener que hacer una reflexión escrita me han ayudado mucho a pensar en temas, que a veces descuidamos. Aprecié mucho el esfuerzo realizado en la parroquia, para darnos la oportunidad de prepararnos a la Confirmación. Creo que todos venimos al mundo para algo; no existe un ser humano que no tenga una misión, por pequeña que sea. Se trata de descubrirla, de encontrarnos con nosotros mismos, de ser felices y ser conscientes de cuánto somos afortunados por el hecho de vivir. Cada día es un regalo de Dios y mi proyecto es el de aprovechar al máximo cada día que se me da, y utilizar del mejor modo cada día de mi vida, porque no sabemos cuándo nuestro viaje llegará a su fin. Espero ser feliz y superar todos los obstáculos que surjan en mi vida, para poder alcanzar de la mejor manera todos mis objetivos.

Jenny: Seguí con gusto esta preparación para la Confirmación, y del material que recibí aprendí algunas enseñanzas importantes, para mí. Todos dicen que quieren ser felices, pero la felicidad es algo tan hermoso que muy pocas personas consiguen alcanzarla y disfrutarla de verdad. Algunas personas parecen cegadas por su egoísmo y narcisismo, solo consiguen pensar en sus propias necesidades y nunca se toman el tiempo para ponerse en el lugar de los demás. Cerrándonos en nosotros mismos para no querer ver la realidad, nunca llegaremos a ser libres y felices. Esto vale también para nosotros los jóvenes. En un determinado punto de nuestra vida llegará, también para nosotros, el momento de desplegar las alas y volar hacia nuestro destino. Habrá dificultades que enfrentar, pero, incluso en los momentos más tristes, debemos mantener la fe y la esperanza de que todo puede cambiar en un instante. No existe un camino simple en la vida, más bien, a veces intentar elegir el atajo puede destruirnos. Dios sabe lo que hace en cada momento de nuestra vida porque, como se suele decir, el tiempo de Dios es perfecto.

Renato: Me quedó muy claro que estamos viviendo un nuevo tiempo, que nada será igual a lo de antes. Esta pandemia ya nos ha hecho comprender que tenemos que mirar dentro de nosotros mismos, para cambiar también nuestro mal comportamiento. Ha llegado el momento de poner en práctica todo lo que aprendimos en nuestra catequesis. Desde el momento en que fuimos bautizados, nos comprometimos a escuchar lo que Dios quiere para nosotros y a ser testigos de esto. Como joven, tengo que tomarme el tiempo para revisar mi comportamiento: ¿Quién soy? ¿Cómo soy con los demás? ¿Cómo me comporto en familia, con los amigos y los vecinos? Y, si me doy cuenta de que no anda bien, tengo que mejorar, salir de mi egoísmo, renunciar a cosas que me gustan o a las que estoy apegado, para ser generoso y abrir mi corazón al prójimo, porque la belleza de la vida es compartir. Querría agradecer a ustedes por el apoyo que recibí y por todo lo que aprendí, durante este tiempo de preparación para mi Confirmación.

Melina: Saqué varias enseñanzas y más de un mensaje fuerte, de esta formación para la Confirmación. Creo que Dios y la Iglesia en sí mismos no son algo estático, sino, más bien, una dinámica que debemos poner en práctica todos los días de nuestra vida. Siempre intento descubrir mi valor como persona, el sentido de mi existencia y mi vocación. Son temas complicados, pero cada vez se profundiza más en ellos. Me parece importante formar la propia personalidad con valores, desde muy pequeños, porque luego es esta misma personalidad la que se llevará adelante y contribuirá al bien propio y al de la sociedad. Agradezco mucho al P. Emilio y al P. Michele por sus enseñanzas; estoy muy agradecida a Emanuela por tanta paciencia, las enseñanzas y la ayuda recibidas, y a todos los que en la parroquia se hacen cargo de la preparación de nosotros y de muchos otros jóvenes para la vida cristiana.

(A cargo de Emanuela Furlanetto)

 

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)

 

 

05/08/2021

 

Categoría: Vida de la parroquia de Ypacaraí (Paraguay)