Después de varios años de actividad pastoral en nuestra misión de Ypacaraí en el Paraguay, ahora vivo en la sede central de la Comunidad Redemptor hominis, en Genk, en la diócesis de Hasselt, en Bélgica.

Aquí en Genk estudié y aprendí la lengua neerlandesa y, desde un año, me dedico con gran alegría y pasión, junto con otras mis cohermanas, a la presentación de los libros publicados por nuestro Centro de Estudios Redemptor hominis, en las varias parroquias de la diócesis de Hasselt y también de su confinante, Roermond, en los Países Bajos.

De tal manera, a través de la presentación de estos libros, que tratan de varios temas relativos a nuestra fe, ofrecemos una aportación a la nueva evangelización de estas tierras europeas.

El Papa Francisco nos recuerda, en Evangelii gaudium, que los destinatarios de la nueva evangelización son todos los fieles, también los que frecuentan regularmente las iglesias:

“En primer lugar, mencionemos el ámbito de la pastoral ordinaria, ‘animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna’. También se incluyen en este ámbito los fieles que conservan una fe católica intensa y sincera, expresándola de diversas maneras, aunque no participen frecuentemente del culto. Esta pastoral se orienta al crecimiento de los creyentes, de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida al amor de Dios” (n.° 14).

En este campo, por lo tanto, tratamos de dar nuestra aportación, para que sea un anuncio renovado que

“ofrezca a los creyentes, también a los tibios o no practicantes, una nueva alegría en la fe y una fecundidad evangelizadora. En realidad, su centro y esencia es siempre el mismo: el Dios que manifestó su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado” (Evangelii gaudium, 11).

La “pastoral de la inteligencia”

El P. Emilio Grasso, fundador de nuestra Comunidad y autor de las publicaciones que presentamos, desde hace tiempo profundizó la "pastoral de la inteligencia”, en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí, en el Paraguay, insistiendo en su importancia para la vida y la comunidad cristiana.

Este subrayado de la pastoral ya llegó a formar parte de nuestra acción evangelizadora en todos los lugares donde estamos presentes: en Camerún, como en Italia, en los Países Bajos y en Bélgica, en Roermond y en Hasselt, como en el Paraguay.

En nuestras zonas belgas y neerlandesas, cuando cada fin de semana vamos a una u otra iglesia parroquial para la presentación de nuestras publicaciones, a cada celebración eucarística, yo misma puedo constatar que esta nuestra acción es un verdadero desafío, dada la poca participación de la gente en la Misa y la edad de las personas presentes.

A pesar de que el número de los jóvenes es muy limitado y la mayoría de los fieles son adultos o de edad avanzada, siempre existen personas que desean dar raíces sólidas a la propia fe o desempolvar aspectos de ella, que tal vez vivan de manera irreflexiva, apreciando nuestros libros, que son un medio para esta finalidad, y nuestra presencia.

Ocurre frecuentemente que, al final de la celebración dominical, nos quedamos para hablar con algunos de ellos sobre las preocupaciones y las perspectivas del cristianismo en estas nuestras tierras, sea en sus familias, sea en la parroquia.

Algunos de los que leyeron los libros presentados nos expresaron sus impresiones y comentarios, que aquí traemos, manifestando interés por el contenido pastoral-catequético y espiritual-teológico de ellos, por su validez para la formación personal y porque pone la atención sobre el contenido de nuestra fe y el ser cristianos hoy en Europa.

Algunos testimonios

Dejamos la palabra al párroco Alain Joachim Vanherle, activamente comprometido en la pastoral en territorio belga:

“Hasta septiembre del año pasado, fui párroco-moderador de la federación de Gingelom, en la diócesis de Hasselt. Es allí donde, algunas veces, acogí a unos miembros de la Comunidad Redemptor hominis, con ocasión de la presentación de sus publicaciones, durante las celebraciones del fin de semana. Cada vez presentaron la misión de la Comunidad, haciendo también mención a la actividad misionera en el Paraguay y al fundador, cuyos libros contribuyen a la formación de la fe de los fieles en nuestras parroquias. Los libros son generalmente accesibles y se leen bien. A mí me gustó de modo particular el libro sobre María; de este compré también varios ejemplares para regalarlos a otros. Recibí comentarios positivos también de las personas de mis parroquias, en particular sobre este libro.

Quiero agradecer a la Comunidad por este servicio a nuestras parroquias / federaciones / unidades pastorales. Desde septiembre del año pasado soy párroco en la nueva unidad pastoral Sint-Bárbara, en Houthalen-Helchteren, y con mucho gusto acogeré a los miembros de la Comunidad también en esta mi nueva zona pastoral”.

Una vez más desde Bélgica, también el joven Yoeri manifestó sus impresiones:

“Durante las celebraciones eucarísticas del fin de semana, entré en contacto con algunos miembros de la Comunidad con un llamado atractivo y penetrante. En efecto, la palabra del Señor primero debe ser experimentada, antes de que nos pueda inspirar y llevar a cumplir acciones que muestren nuestro amor a Dios y a los demás.

En verdad, no es una tarea fácil en este tiempo, pero nunca lo ha sido. Por eso, les agradezco porque dieron testimonio en nuestras parroquias de Paal y Tervant. Les expreso mis cordiales deseos y tengo presente en mis oraciones a ustedes y sus compromisos”.

La señora Edith Van de Venne de Hasselt, en Bélgica, contó su experiencia de catequista:

“Adquirí el método de hacer catequesis desde el libro Van offer naar feest, sobre la estructura de la Misa que se refleja en nuestra vida cristiana. Es el primer libro que apareció en la colección publicada por el Centro de Estudios. Hoy vi que se imprimieron también otros libros y los tengo ahora conmigo, porque los puedo utilizar en la preparación de las lecciones de catequesis en la parroquia.

Es una ayuda importante, porque me lleva a reflexionar, ante todo sobre mi vida cristiana, luego me da la posibilidad de comunicarme mejor con los muchachos de la catequesis para hacerlos crecer y madurar en la fe”.

Irec Crasborn, párroco de Asselt, Boukoul y Swalmen, en los Países Bajos, nos expresó sus consideraciones:

“Manifiesto mi impresión sobre los libros de Emilio Grasso, partiendo de mi conocimiento humano que adquirí en tantos años de pastoral.

Cuando nos damos cuenta de que una gran parte de nuestra vida no depende solo de nosotros, sino que, a veces, se nos escapa porque no es previsible, nos ponemos frágiles e inseguros. Pero, si queremos ser nosotros mismos y coherentes con nuestros sueños y deseos, entonces nos comprometemos a conducir una vida digna de ser vivida, incluso en el dolor, para poder amar.

De los libros que escribió Emilio Grasso, tuve la impresión de que él es este tipo de hombre. Emilio, en su vida, ha descubierto el sendero que lleva a Dios en su plenitud. De esto escribe en sus libros, que no son novelas en que uno siente curiosidad por saber cómo acabará la historia, sino que son textos sobre los cuales hay que detenerse y también meditar.

Hablan a tu espíritu y te ayudan a poner orden en ti mismo. Un orden que no te impone Emilio desde lo exterior, sino que te conviene a ti. Este nuevo orden te lleva a ver tu vida y la de las otras personas de una manera diferente, y a ir en busca de aquel Amor del que hace posible todos los demás amores.

Se requiere un trabajo paciente y de largo plazo, como Emilio y también otros realizaron. A partir de su experiencia, por tanto, él escribió, además, Luisteren naar Gods Woord, Van offer naar feest y Maria: Dochter, Bruid en Moeder van het Woord. El núcleo de esta lectura es hacer entrar a Dios en tu alma. Dios te busca… déjate encontrar, es el mensaje que sacas de ella”.

Liz Maria Gómez

 

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)

 

 

14/03/2020