A los feligreses de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí (Paraguay)
Mis queridos amigos:
Hoy, mi homilía en el tiempo del Coronavirus tiene una forma toda particular.
Es una oración que elevo al Señor por todos los enfermos del COVID-19 de nuestra parroquia y por sus familiares, que sufren, lloran y luchan junto con ellos.
Había preparado mi Homilía semanal, pero, poco antes de transmitirla a la hermana Emanuela para que la enviase a “Ypacaraí comunicaciones”, he recibido la noticia que también nuestro apreciado amigo Juan Acosta había sido internado, a causa del COVID-19.
En este momento, me parece justo callarme y dejar que el Señor sepa que, para Juancito, y para todo el pueblo de nuestra querida Ypacaraí, más que mi pobre palabra cuenta el silencio y el saber presentar, por la intercesión de la Virgen Madre, nuestra apasionada invocación para que el Señor nunca nos abandone.
Y que la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo, y Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
Amén.

03/07/2021