El aspecto celebrativo y penitencial del Jubileo de la esperanza es vivido intensamente en el contexto eclesial en Camerún.

Para acoger provechosamente la invitación a la conversión de este tiempo, nuestra comunidad de Mbalmayo ha renovado su compromiso de profundización en la fe con los jóvenes, involucrándolos en la caridad concreta hacia los más pobres, para entrar juntos en la novedad del amor y de la esperanza de Jesús Resucitado, que no defrauda.

De la Bula de convocación del Jubileo Spes non confundit del Papa Francisco hemos extraído, de hecho, importantes indicaciones referidas a la esperanza que hay que ofrecer a los jóvenes y a los más pobres.

 

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Constructores y destinatarios de la esperanza

Un pasaje de la Bula sobre los jóvenes ha llamado especialmente nuestra atención: “También necesitan signos de esperanza aquellos que en sí mismos la representan: los jóvenes” (Spes non confundit, 12).Home Ocupémonos con ardor ES 186724896 123RF

He aquí, en nuestra opinión, una invitación a salir de la retórica que tantas veces llena los mensajes dirigidos a los jóvenes. En Camerún, por ejemplo, en los discursos oficiales, se les llama a menudo “la punta de lanza, la vanguardia de la nación, la esperanza del país”; sin embargo, los jóvenes sufren desde hace varias décadas por los numerosos males sociales y, como la mayoría de sus coetáneos en todo el mundo, por la falta de perspectivas.

A los jóvenes, ciertamente, les corresponde construir el futuro, pero a menudo se les descargan las pesadas contradicciones del pasado y, por eso, los adultos no están percibidos como una señal segura de orientación y esperanza.

Es importante, de hecho, subrayar que, si los jóvenes están llamados a ser constructores de esperanza, ellos mismos deberían ser también destinatarios de ella por parte de los adultos, a través de su testimonio coherente de vida.

La Bula de convocación del Jubileo, después de presentar el callejón sin salida en el que a menudo se encuentran los jóvenes, indica un camino de cercanía que se debe recorrer a su lado:

“Ocupémonos con ardor renovado de los jóvenes, los estudiantes, los novios, las nuevas generaciones. ¡Que haya cercanía a los jóvenes, que son la alegría y la esperanza de la Iglesia y del mundo!” (Spes non confundit, 12).

Convertirse en evangelizadores de los jóvenes

En este tiempo de Jubileo, por lo tanto, intentamos despertar la pasión por la profundización en la propia fe en los jóvenes, los estudiantes y los adultos, quienes, desde hace un año, acuden regularmente a nuestro Centro de Mbalmayo para momentos de oración, trabajo y caridad.

Estos jóvenes laicos son cada vez más conscientes de que la fe debe crecer con un compromiso responsable hacia sus coetáneos, no solo a través de las iniciativas promovidas por nuestra comunidad de Mbalmayo, sino también en sus propias parroquias y en los servicios pastorales diocesanos, presentes en las escuelas y las universidades.

A lo largo del año, ya les hemos propuesto numerosas ocasiones de encuentros informales y también de conferencias y debates sobre diferentes temas de actualidad: los jóvenes y la salud, el uso crítico de las redes sociales, las raíces históricas del conflicto en las regiones anglófonas de Camerún, los jóvenes y el trabajo, los niños de la calle y la familia en África, la brujería como freno al desarrollo.

A menudo, después de preparar junto con nosotros una mesa redonda, han invitado a algunos de sus compañeros de colegio a una jornada de reflexión y amistad.

Artículos e información circulan en su foro, y esto permite ampliar los horizontes sociales y eclesiales y cambiar la forma de comunicar en red, a menudo pobre en contenidos.

Los hemos invitado a convertirse en evangelizadores de los jóvenes. Para este fin, les hemos propuesto que conozcan algunas figuras de santos jóvenes sobre los que la Iglesia ha llamado últimamente la atención, por ejemplo, la de Carlo Acutis, el adolescente italiano que promovió el uso virtuoso de la web y la caridad hacia los más pobres, unida al gran amor por la Eucaristía como encuentro personal con Jesús, con fidelidad a la Misa cotidiana y a la adoración.

Además, hemos presentado el ejemplo de Floribert Bwana Chui, originario de la República Democrática del Congo, beatificado como mártir el pasado 15 de junio en Roma. Comprometido con el servicio a los niños de la calle, fue asesinado por su rechazo a la corrupción rampante en Goma, su ciudad, en la frontera con Ruanda.

Las vidas de Carlo y Floribert demuestran, de hecho, que, en todos los contextos, tanto en África, con sus numerosos males, como en Europa, a menudo marcada por la indiferencia y el individualismo, es posible encontrar a jóvenes que se han distinguido por su coherencia y su amor hacia los demás, apoyándose en el fundamento firme de la relación con Cristo.

Jubileo con los pobres

Jornadas de oración han sido propuestas cada mes a los jóvenes que frecuentan nuestro Centro; momentos de caridad, como visitas a los enfermos en el hospital, encuentran una acogida favorable por su parte.

Con los jóvenes hemos meditado las palabras del Papa Francisco:

“Frente a la sucesión de oleadas de pobreza siempre nuevas, existe el riesgo de acostumbrarse y resignarse. Pero no podemos apartar la mirada de situaciones tan dramáticas” (Spes non confundit, 15).

En el tiempo de Pascua, los jóvenes, así, han participado activamente en la acogida de un grupo de personas mayores y pobres en nuestro Centro.

Es una iniciativa que hemos querido llevar a cabo, en este año del Jubileo, para los más pobres y los miembros de los grupos Cáritas que los acompañan: en resumen, para muchos amigos cercanos a los más débiles, conocidos a lo largo de los años de nuestra presencia pastoral en Mbalmayo.

Durante algunos fines de semana, los muchachos participaron en el embellecimiento de la gran sala de nuestro Centro y de los espacios verdes circundantes; luego se dedicaron a la preparación y organización de la acogida; finalmente, realizaron algunos pequeños trabajos para ofrecer, con lo que consiguieron de esta iniciativa, un regalo a las personas mayores.

Home Avec une passion renouvelée 1 itTrajeron al encuentro sobre todo su entusiasmo juvenil, animando también el tiempo de la oración con los cantos. Un almuerzo compartido en un ambiente de fiesta pascual concluyó la jornada.

Esta fue la propuesta de caridad más importante del año para los jóvenes, una iniciativa jubilar que llenó de alegría el corazón de las personas mayores acogidas y de los animadores de Cáritas que estaban con ellas. De hecho, para todos nosotros, y casi un centenar de participantes, fue una oportunidad para interiorizar que el Jubileo se celebra tanto más cuanto más se profundiza y se vive en la caridad.

Este “tiempo favorable” del Jubileo continuará en los próximos meses para acompañar cada vez más la espiritualidad, el corazón y la inteligencia de estos jóvenes a la belleza del conocimiento de Jesucristo y de la vida eclesial, del compartir fraternal, del compromiso del trabajo común, de la evangelización: es decir, a la belleza del Evangelio vivido cotidianamente.

Antonietta Cipollini

 

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Al escuchar la presentación de la vida de Carlo Acutis, creo que él es un verdadero modelo para los jóvenes de nuestro milenio. En el poco tiempo que vivió, nos enseñó a vivir la caridad, porque Dios es Amor. Nos enseñó también a utilizar la web en forma virtuosa. Pero lo que más me ha inspirado ha sido su exhortación a seguir siendo “originales” y a no convertirnos en “fotocopias” siguiendo las modas del momento. Como jóvenes, permanezcamos como Dios nos creó, con la Gracia y la creatividad que hay en nosotros.

Fernande, estudiante de la secundaria

   

  

         
   

Nuestro grupo de jóvenes amigos de la Comunidad Redemptor hominis pasó una hermosa jornada con las personas mayores y enfermas atendidas por Cáritas. ¡Nos llenó verdaderamente de alegría profunda acogerlas, rezar y cantar con ellas! Compartimos también un almuerzo en un clima muy festivo. Al final, el testimonio de un laico que se formó en contacto con la Comunidad y que hoy está comprometido, a nivel diocesano, en el acompañamiento de los jóvenes, me ha interpelado mucho; a través del relato de su juventud, nos ha animado a permanecer llenos de amor y caridad. Una jornada memorable para nosotros: todos estábamos contentos de haber vivido juntos este hermoso momento.

François, estudiante de la secundaria

   

 

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)

 

 

15/11/2025