América Latina

 

Esta propuesta de encuentro para los jóvenes, que coincide con el Triduo Pascual, se queda, para mí, un momento importante en el cual participo con mucho gusto.

 

También este año se ha desarrollado, en nuestra parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí, la típica Pascua Joven, que aquí en el Paraguay representa una hermosa tradición de encuentro con y entre los jóvenes, y se realiza en el contexto del Triduo Pascual con sus profundas y participadas liturgias.

 

A través de nuestros hijos, hemos vuelto a llevar a la familia las palabras y los signos de la vida cristiana; hemos vuelto a pararnos delante del Santísimo para la adoración eucarística, a rezar, a comprender y respetar las varias partes de la Misa.

 

Desde hace varios años preparo a los niños para la Primera Comunión y, cada vez más, constato que con ellos es necesario aprovechar todo el tiempo a disposición porque, a menudo, la formación cristiana está reducida a la catequesis para recibir los sacramentos, con poco seguimiento en la familia.

 

El día de la Primera Comunión no puede absolutamente ser la ocasión en que se acentúen y aparezcan evidentes diferencias sociales entre ricos y pobres.

 

La catequesis es un pilar fundamental de la vida eclesial y, junto con la liturgia y los sacramentos, caracteriza la cotidianidad de la vida de una parroquia, lugar privilegiado donde vive y se realiza la Iglesia.