JEAN ZOA

“El criterio supremo y permanente siempre será el rostro del Cristo, cuya novedad no proviene del hombre, sino de Dios. Aceptemos, pues, recibir de Dios la novedad, antes que crearla nosotros mismos. … Para todas nuestras culturas Jesús queda la novedad absoluta. Como una plomada que nos permite verificar y rectificar nuestras escalas de valores. Aunque, en el interior de su mundo, Él conocía muy bien la cultura y las tradiciones hebraicas, aportó en ellas una ruptura y, si es tan difícil seguirlo, esto depende del hecho de que seguirlo siempre comporta rupturas indispensables”.
Mons. Jean Zoa
Arzobispo de Yaundé (Camerún)
(1922 - 20 de marzo de 1998)