“Jesús de Nazaret es el don de Dios para los pobres. En Él todas las promesas se hacen realidad. Para quienes carecen de una casa, de un trabajo, de educación, de alimento, de salud, se abre un nuevo camino: el compartir como expresión del Reino de Dios. A la obsesión de quienes acumulan riquezas sólo para sí se opone la obstinación de Dios que, en el testimonio de personas de carne y hueso, abre el corazón y acoge en su amor”.
Evangelio del domingo
“Yo soy paciente y humilde de corazón”
Presentación de las publicaciones
El próximo fin de semana, la presentación de las publicaciones del Centro de Estudios Redemptor hominis se realizará en la...
El Personaje
“La vida pasa y nosotros la dejamos pasar como el agua del río...
Video
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Escuchas las “Homilías en el tiempo del Coronavirus” del P. Emilio Grasso